La semilla es el ser único, que va a realizar una transformación asombrosa desde la simiente pequeña que llega a tus manos hasta una planta o un árbol totalmente distinto. Ese cambio se ha producido durante miles y hasta millones de años sobre la superficie de nuestro asombroso y fértil planeta azul.
Cada semilla es diferente y requiere condiciones de germinación específicas. Puedes encontrar más información sobre ellas en nuestro sitio web donde se detallan las condiciones que requiere cada una: www.shungotola.com
Compartimos algunos factores que debes tener en cuenta al momento de sembrar.
Agua: riega muy bien el suelo luego de colocar las semillas en el lugar seleccionado para germinar. Asegurate de mantener humedad usando un rociador o pulverizador. Evita regar con mangueras o recipientes que puedan desplazar las semillas del lugar donde las plantaste.
Luz: algunas semillas necesitan luz para germinar, mientras que otras necesitan oscuridad.
Profundidad de siembra: si la semilla se planta demasiado profunda podría no crecer hasta la superficie. La regla general es sembrar las semillas a la misma profundidad de su tamaño.
Temporada: algunas semillas solo germinarán cuando el suelo alcance una temperatura determinada, siendo la tibieza una condición favorable. Podrían no brotar si hay demasiado frío. Por eso, en algunas latitudes conviene germinar dentro de un invernadero o creando condiciones similares, por ejemplo, con vidrio y mallas o contenedores apropiados.
Tierra: si la tierra está demasiado húmeda o demasiado seca, las semillas no germinarán. Emplea la mejor mezcla de tierra compostada que sea posible y siempre pásala por un colador o cedazo para evitar piedras que serán obstáculos insalvables en muchos casos.
Tratamientos previos: algunas semillas germinarán mejor después de un tratamiento previo a la siembra, por ejemplo el remojo en agua durante 24 horas antes de plantarlas. Esto ayuda a que semillas «duras» como las de alcachofa, café, calabaza, sambo, maíz, fréjol puedan germinar sin problema.
Varias semillas se deben escarificar, es decir, cortar con un estilete en la punta principal para que la raíz pueda brotar. Se sugiere hacer esto con semillas de frutales.
Plagas: al sembrar semillas directamente en el huerto siempre existe el riesgo de que sean ingeridas por animales silvestres, gusanos e insectos. Se recomienda realizar una siembra controlada en contenedores, semilleros o en bolsas de vivero. En el caso del maíz y el fréjol que se ponen directamente en la chacra conviene colocar dos semillas en cada agujero para garantizar que al menos una brotará.
Almacenamiento: guarda las semillas en un recipiente hermético, en un lugar fresco y alejado de la luz solar para mantenerlas frescas. Conviene colocar media cucharadita de ají seco pulverizado para eliminar gorgojos o prevenirlos. Si usas bolsas de papel guárdalas en una de las puertas del refrigerador.
¡En condiciones adecuadas las semillas pueden ser viables por cinco años o más!
Finalmente, germina en buena Luna: la fase de luna nueva recoge todas las condiciones necesarias para la germinación, es decir, el paso de la semilla como caos, al romperse, hacia un nuevo cosmos totalmente distinto.
Usa el almanaque, calendario lunar y biodinámico Alma Calenda para germinar las semillas en días de hoja, de flor, de fruto o de raíz, de acuerdo a su naturaleza.



