Una casita hecha a mano

El trabajo de bioconstrucción se ha centrado en la restauración y ampliación de dos casas de tapial de 1960, que tras cincuenta y seis años de seguir en pie sin mantenimiento se declararon como ruinas.

Empezamos por la casita Ajumbuela

Se encuentra en el extremo noreste de la propiedad.
El trabajo de bioconstrucción se ha centrado en la restauración y ampliación de dos casas de tapial de 1960, que tras cincuenta y seis años de seguir en pie sin mantenimiento se declararon como ruinas.

Se empleó la misma tierra de tapial de un antiguo muro de la finca para trabajar. Todos los materiales son caña guadua, barro, bahareque, madera plástica y planchas de plástico reciclado, piedra y madera de pallets. Se usaron cemento y piedra para reforzar los cimientos de la casa y pisos, así como de base en las trampas de grasa de los biofiltros de aguas grises y para la conexión con el biodigestor de aguas negras de la comunidad de Ajumbuela.

Empezamos por la casita Ajumbuela

Se encuentra en el extremo noreste de la propiedad.
El trabajo de bioconstrucción se ha centrado en la restauración y ampliación de dos casas de tapial de 1960, que tras cincuenta y seis años de seguir en pie sin mantenimiento se declararon como ruinas.

Se empleó la misma tierra de tapial de un antiguo muro de la finca para trabajar. Todos los materiales son caña guadua, barro, bahareque, madera plástica y planchas de plástico reciclado, piedra y madera de pallets. Se usaron cemento y piedra para reforzar los cimientos de la casa y pisos, así como de base en las trampas de grasa de los biofiltros de aguas grises y para la conexión con el biodigestor de aguas negras de la comunidad de Ajumbuela.

Al concluir la remodelación de «Ajumbuela» con nuevas ventanas que se abrieron, techos y pisos de plástico reciclado, se construyó un estudio de bahareque en dos plantas. La base ha sido la estructura de tapial con sesenta centímetros de ancho, que se levantó a partir de los cimientos hallados en la reconstrucción de la antigua cocina.

Al concluir la remodelación de «Ajumbuela» con nuevas ventanas que se abrieron, techos y pisos de plástico reciclado, se construyó un estudio de bahareque en dos plantas. La base ha sido la estructura de tapial con sesenta centímetros de ancho, que se levantó a partir de los cimientos hallados en la reconstrucción de la antigua cocina.

La nueva estructura

La nueva estructura alberga una sala con chimenea de barro cocido; y en la segunda planta, una amplia habitación con vista espectacular de la ceja de bosque de Chachimbiro. También construimos una estufa eficiente, un horno de barro de doble combustión y sistema de agua caliente solar.

Actualmente trabajamos en la remodelación y bioconstrucción de la casita “Girasol”, que será la nueva posada de la finca al final del año 2021.

La nueva estructura

La nueva estructura alberga una sala con chimenea de barro cocido; y en la segunda planta, una amplia habitación con vista espectacular de la ceja de bosque de Chachimbiro. También construimos una estufa eficiente, un horno de barro de doble combustión y sistema de agua caliente solar.

Actualmente trabajamos en la remodelación y bioconstrucción de la casita “Girasol”, que será la nueva posada de la finca al final del año 2021.

Casa de Intercambio de Saberes

La Casa de Intercambio de Saberes es una pequeña posada que tiene capacidad para cuatro personas, con una habitación de dos camas de plaza y media,  una salita con un sofá cama de dos plazas y otro de una plaza, baño compartido que va a un biodigestor; un comedor y cocina. Esta casita se podrá alquilar desde agosto de 2021, para albergar a una sola familia o grupo con medidas adecuadas de bioseguridad.

Casa de Intercambio de Saberes

La Casa de Intercambio de Saberes es una pequeña posada que tiene capacidad para cuatro personas, con una habitación de dos camas de plaza y media,  una salita con un sofá cama de dos plazas y otro de una plaza, baño compartido que va a un biodigestor; un comedor y cocina. Esta casita se podrá alquilar desde agosto de 2021 para albergar a una sola familia o grupo con medidas adecuadas de bioseguridad.