Esta temporada es especialmente importante en el huerto porque marca el inicio del año nuevo andino. Mushuk Nina se ha celebrado desde el tiempo de nuestros ancestros, es el equinoccio ecuatorial de marzo y uno de los cuatro momentos esenciales en la rueda agrícola anual, que empieza ahora.
Si has seguido los artículos anteriores de este blog sabrás como germinar nuevas semillas y de qué manera sembrarlas en el huerto. Ahora, compartiré la experiencia de Shungo Tola para esta nueva temporada.
Elimina las plantas que ya no están en su mejor momento. Las hortalizas marchitas, las flores anuales que se están secando y las plantas perennes que pasaron su época de esplendor deben eliminarse o podarse, para dejar espacio a los nuevos cultivos que se instalarán.
Es mejor desechar los cultivos de tomate y papa que se sembraron en diciembre, si presentan algún daño en las hojas, para evitar enfermedades fúngicas que se propaguen a la siguiente temporada. El clima ecuatorial recomienda evitar sembrar tomates y papas, la humedad actual puede dañarlas fácilmente. Los mejores momentos para estos cultivos son junio, julio, agosto, septiembre.
Recicla las hojas. Recoge hojas caídas y tritura material orgánico de podas. Úsalo como mantillo orgánico para conservar el calor de la tierra, añádelo con moderación a tu pila de compost o colócalo bajo cobertura para descomponer. NUNCA dejes el suelo descubierto ya que los microorganismos benéficos morirán fuera de la humedad y la oscuridad que necesitan para crecer. Nuestro sistema de LABRANZA CERO requiere que evitemos dar la vuelta al suelo como es común en los trabajos con tractor, preferimos siempre cubrir y descomponer naturalmente.
La Permacultura nos sugiere ir poco a poco en el avance de las tareas de siembra y ajustes durante el año agrícola. Una vez más recuerdo: Mushuk Nina es la fiesta de las flores y los granos tiernos, que iremos incorporando para cosecha en la siguiente temporada llamada solsticio de Inti Raymi, en junio.
Mejora el suelo. Los bancales limpios ofrecen una oportunidad excelente para mejorar el suelo removiendo la tierra, incorporando compost y el mantillo para cubrir. Airea el suelo usando una horca o azada, revisa que no se compacte demasiado empleando si es necesario, una parte de arena para evitarlo.
Este es el momento para incorporar buen compost o estiércol descompuesto durante varios meses. Las formas de compostar son diversas, siempre cuidando mantener la materia orgánica adecuadamente.
Ejemplo: compostera continua de cajón que funciona sin volteos, sin malos olores y con excelente calidad final. Para lograr un buen compost en esta modalidad se añaden periódicamente capas generosas de materia orgánica picada como plantas frescas de deshierbe y podas. Si hay algo potencialmente “oloroso” debemos enterrarlo en la pila usando una pala de jardín para hacer un pequeño hueco.
Este tipo de compostera se llena por seis meses y se deja en reposo otros seis. Van a colonizarla lombrices rápidamente. Conviene tener dos composteras de este tipo para usar una pila y dejar la otra en reposo.
Produce abono verde. Si no tienes previsto sembrar algo especial en esta temporada, coloca al voleo sobre suelo que has movido, abono verde o plantas forrajeras: alfalfa, trébol, avena, centeno, frejol torta, maní forrajero, rábano silvestre, nabo silvestre y deja crecer las hierbas “buenas” como verbena, guascas, diente de león. Solamente debes eliminar sistemáticamente el kikuyo. Sin embargo, una buena cobertura lo frenará de manera importante.
Siembra flores, hortalizas y plantas medicinales. En esta temporada conviene incorporar en el huerto una buena cantidad de girasoles, zinnias, cosmos, calédulas, petunias, geranios, hibiscos, claveles, rosas y lavanda para cuidar los cultivos de manera natural y atraer polinizadores.
En medio de ellas, produce acelgas, perejil, lechugas, cebollino, rábanos, guisantes de todo tipo, fréjol de mata, zanahorias, espinacas, puerros, calabacín y ajos.
Incluye brotes de sandía y melón que van a necesitar agua por ahora, y en los próximos meses podrán crecer con abundante sol el julio y agosto. Recuerda incluir plantas medicinales como albahaca, tomillo, ruda y si es posible siembra tabaco silvestre.
Revisa y controla plagas. Si has germinado semillas orgánicas no tendrás problemas de plagas, sin embargo, en plantas híbridas que son delicadas, podrás encontrar insectos buscando alimentarse de savia, y hongos que pueden infestar las raíces de varias plantas.
En caso de hongos, usa una solución de bicarbonato: una cucharadita en un litro de agua e irriga a presión con un rociador una vez por semana en cuarto creciente. En caso de pulgones, puedes diluir un cuarto de jabón azul en barra y aplicar de la misma forma.
Si hay babosas, deja trampas como trozos de teja o material que ofrezca escondites con humedad, calor y oscuridad. Revisa las trampas muy temprano en la mañana y si tienes gallinas, aprovecha: ¡les encantan las babosas!





